martes, 26 de marzo de 2013

CHATILLA

  • Hablando de “Chatas” recordé un poema de narices, que empieza diciendo…
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.
                   .....................................     A una nariz (Quevedo)
  • Después recordé en un momento y la forma en la que llamaste mi atención…
Tú te fijas en la forma de mi achatada nariz, mientras yo me enamoro de tus ojos, que aunque no los haya besado, siempre he deseado robarlos… cuando tú no me mires.

Tú te fijas en la suavidad de mis manos, yo sigo pensando en robarte los ojos y cuando menos te lo esperes, acercarme un poco más a tu corazón… cuando tú no lo sientas.

Tú te fijas en mis ahora en mis ojos, sin darte cuenta, te los he robado y ahora quiero los míos, los que tú te has quedado, los que llevas junto a tu corazón que acompaña al mío… y ahora soy yo el que no mira, el que no siente, quien se ha quedado ciego, sin latidos… porque te amo… y aunque tú no lo hagas, yo te seguiré amando…
  •  Y según la historia a quien está dedicada esta canción…
“La Chata” fue el apodo cariñoso que le puso el pueblo a la Isabel de Borbón y Borbón, hija primogénita de Isabel II y Francisco de Asís de Borbón.

Un piropo tiene en España,
como un granito de sal,
madrileño hasta la entraña,
garboso a carta cabal.

Es un jazmín de oro y raso,
que florece sin semilla,
cuando te dicen al paso:
¡Olé tu madre, chatilla!

A mí me lo han dicho,
sonando el clarín,
un torero en la Plaza las Ventas,
y la voz de menta,
de un chulillo, por Antón Martín.

Para sentirse madrileña,
chiquitita, tienes que ser,
palomita, que ya sueña,
con el nido de un querer.

¡Vaya un pico de oro!
que bien me retrata,
un piropo mejor yo no pido,
que Madrid se lo dijo al oído,
a su infanta Isabel, a la Chata.

A la vuelta de un festejo,
donde mi cante triunfó,
sollozando un pobre viejo,
limosna a mí me pidió.

En vez de darle dinero,
le di mi copla sencilla,
otro tesoro no quiero,
Dios, te lo pague, chatilla.

Nunca aquel piropo me sonó mejor,
que la copla limosna de seda,
corazón que rueda,
recogiendo de luto el dolor.

Para sentirse madrileña,
dadivosa, tienes que ser,
porque el cante da su rosas,
cuando quiere una mujer.

¡Vaya un pico de oro!
que bien me retrata,
un piropo mejor yo no pido,
que Madrid se lo dijo al oído,
a su infanta Isabel, a la Chata. 
Chatilla (Ochaíta, Valerio y Solano)


Marisol Reyes, conocida como La novia de Madrid, comenzó su carrera artística en la tierra que la vio nacer. Uno de los primeros datos que nos llegan, tomando como referencia las publicaciones del periódico ABC, nos remonta a 1950 fecha en la que interviene en el madrileño Teatro Fuencarral en un espectáculo arrevistado de Los chavalillos de España titulado Technicolor con libreto de Freire y García Cabello. En el mismo, Marisol Reyes interpretaba algunos cantes aflamencados como alegrías y medias granaínas. En diciembre de ese mismo año y con el mismo elenco de artistas, La novia de Madrid participa en un nuevo espectáculo bajo el nombre Solera vieja, esta vez con libreto de Quintero, León y Quiroga.

En mayo de 1951, interviene en un espectáculo de variedades que tiene lugar en el Teatro Fontalba junto a Carmen de Veracruz, María Martín, Paco Torres y Pepita Sevilla entre otros titulado Romance de estrellas y en junio llega Constelación 1951 en La Latina junto a Emilio 'el moro' y Tomás de Antequera, siendo presentado el mismo posteriormente en el Teatro de la Zarzuela y en el Teatro de la Comedia. En el otoño de ese mismo año, Marisol Reyes participa además en la 400 representación de La media naranja en el Teatro Fuencarral.

En 1952, como primera figura se presenta en el Circo Price con una magnífica Compañía de Arte Lírico y en julio de ese mismo año con el espectáculo Sueños de gloria que tiene lugar en el Circo Price y en el Teatro de la Comedia posteriormente. En abril de 1953, llega un grandioso espectáculo bajo el nombre Bronce y oro junto a Rafael Farina con temas de los Maestros Almagro y Legaza; y en junio Cascabel y gorrión -comedia musical arrevistada original de Luis Ruidavets y José López Rivera-. Un mes más tarde, se presenta nuevamente en Madrid en el Calderón junto a Imperio de Triana en el espectáculo Chica… ¿Dónde vas? original de Ochaíta, Valerio y Solano.

En 1954 tienen lugar La niña de la paloma con libreto de Ochaíta, Valerio y Solano en el que interpretaba la plegaria flamenca A los pies de la paloma, la canción rociera Por las Marismas de Almonte, el pasacalle madrileño Chatilla y los tientos Las venas yo me abriría -todos ellos incluidos en el EP que les ofrecemos que Columbia editara en vinilo en 1955- aunque grabados en dos discos de pizarra en la fecha de presentación del citado espectáculo-. 

Fuente:http://reminiscenciasdelacopla.blogspot.com.es/2009/09/marisol-reyes-columbia-cge-60133-1955.html


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