jueves, 31 de octubre de 2013

SANGRE EN EL MUSEO DE CERA

Siempre me ha gustado esta historia romántica y fantasmal…  es la Leyenda del Guardia de Corps. 

En la Calle del Sacramento, ocurrió un hecho sobrenatural, un hecho inexplicable de un Madrid oculto y mágico. Cuenta la leyenda que en el siglo XVII, Don Juan de Echenique, Guardia de Corps, pasó por delante de la casa (La Casa de la Cruz de Palo)cuando iba de camino a Palacio para el relevo de la guardia nocturna. En uno de los balcones del primer piso observó cómo una hermosa mujer le hacía señas.

- ¿Es a mí? – preguntó.
- Sssshhhh… no gritéis que vais a despertar a todo el vecindario – le contestó la mujer indicándole con la mano que subiera.

Juan de Echenique, atraído por la belleza de la mujer, no pudo resistir la tentación y decidió subir un rato, pues aún le sobraba algo de tiempo. Poco después oyó que un cercano reloj daba las horas y salió precipitadamente a Palacio. Cuando llevaba recorrido parte del camino se dio cuenta que se había olvidado el sable y volvió a recogerlo. Entonces observó que la casa donde él había estado minutos antes tenía aspecto de llevar muchos años cerrada y abandonada. Preguntó a un hombre que pasaba por allí por la hermosa mujer y el hombre le contestó que había fallecido hacía muchos años y que desde entonces el viejo caserón permanecía cerrado.

Don Juan de Echenique empujó la puerta y subió las escaleras a toda velocidad. Encontró su sable sobre una desvencijada cama llena de telas de araña. Salió de allí asustado y entró en la cercana Iglesia de San Justo. Se arrodilló ante un cristo crucificado y pidió humildemente perdón a Dios. Antes de salir de la Iglesia depositó su sable a los pies del Cristo. Don juan de Echenique se metió a monje en un cercano convento. Y desde entonces el Cristo pasó a ser conocido como el Cristo de los Guardias de Corps siendo sacado en procesión en Semana Santa. La casa (La Casa de la Cruz del Palo) fue derribada en 1972 y el solar se utilizó como aparcamiento para el Ayuntamiento. En 1991, Salvador Pérez Arroyo construyó una plaza elevada con una suave cascada sobre el aparcamiento subterráneo. 
“Madrid Curioso” Mª Isabel Gea Ortigas

 

Algo muy extraño está ocurriendo,
desde aquí me llega el olor a muerto.
Han acordonado Recoletos
la Plaza de Colón está llena de esqueletos.

Hay sangre en el museo de cera,
nadie se ha atrevido a entrar.
Hay sangre en el museo de cera,
nadie se ha atrevido a entrar.
¡Nadie se ha atrevido a entrar!

Sangre en el museo de cera.
Sangre en el museo de cera.
Sangre en el museo de cera.
Sangre en el museo de cera.

Todos los muñecos se han vuelto locos,
se matan entre ellos con objetos rotos.
Los hombres que están fuera
lanzan dardos de estricnina,
pero nada les afecta porque son de parafina.

Hay sangre en el museo de cera,
nadie se ha atrevido a entrar.
Hay sangre en el museo de cera,
nadie se ha atrevido a entrar.
¡Nadie se ha atrevido a entrar!

Sangre en el museo de cera.
Sangre en el museo de cera.
Sangre en el museo de cera.
Sangre en el museo de cera.

Sangre en el museo de cera.
Sangre en el museo de cera.
Sangre en el museo de cera.
Sangre en el museo de cera.
Sangre en el Museo de Cera (Sangre en el Museo de Cera, 1982 - Los Nikis)
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Jamás podré olvidar aquella tarde cuando en Dinamita sonó por primera vez una canción de Los Nikis, "Dolor de muelas", una cosa absolutamente naif con una letra que llamaba poderosamente la atención: Chascando su tijera / se aproxima a mi melena / y encima me dice que parezco una nena. Tan sólo era una maqueta casera, que al parecer habían grabado en el desván de su casa de Algete, pero tenía todos los ingredientes necesarios para que Los Nikis se convirtieran de inmediato en mi grupo favorito, junto a Los Pegamoides, claro está. Ya sólo faltaba verlos en vivo, y muy pronto se me brindó la oportunidad, pues tocaron en la Fiesta de la Primavera de la Autónoma (1980), junto a Paraíso, Aviador Dro, Los Pegamoides y otros. Eran cinco chavalines que tocaban bajo un sol de justicia, entre abejorros y polen con un sonido horrible (mal endémico en este tipo de saraos). No se oía nada la voz, pero aquello era fantástico. Tocaron "Rumbo a Manhattan", "Dolor de Muelas", "Mi chica se ha ido a Katmandú", etc. La formación de aquellos tiempos era la siguiente: Arturo a la guitarra, Joaquín al bajo, Emilio voz, Rafa a la batería, y un tal Santiago. Este último dejaría el grupo porque se fue a estudiar a Estados Unidos, y a su vuelta ya no le apetecía seguir. Le sustituyó Fernando al saxo.

Ese mismo año participan en el I Concurso Rock Diputación de Madrid, y por supuesto no lo ganan, pero causan una gratísima sensación entre los presentes, incluso al punto de considerarlos ganadores morales del certamen. El 5 de Enero de 1981 actúan en El Jardín junto a los Monaguillosh, ante una afición enfervorizada. Tocan ya por entonces todos sus primeros hits y presentan nuevas canciones, como "Negocios sucios" o "Gammaglobulina". Hacen "Dolor de muelas" y "Dolor de bazo" a ritmo de ska y versionan un montón de clásicos: "Se fue el verano" de los Undertones, "Yeah, yeah" de los Revillos, "Rosa es punkosa" de los Ramones y "La chica ye-ye".

En Marzo telonean en sesiones de tarde y noche a Los Pegamoides en Caminos. Aquí comienza verdaderamente la leyenda Nikis. Sus conciertos son los más divertidos que te puedes encontrar en Madrid, la gente no para de dar saltos y corear sus canciones. Además se nota que ellos también se lo pasan muy bien encima del escenario, incluso los gallitos de Emilio y los errores de ejecución del grupo forman parte del encanto. Se les empieza a llamar Los Ramones de Algete.

Este mismo año graban dos maquetas: una para un sello independiente inglés (¿Chiswick?) y otro para Tic Tac, el sello que ya había publicado el primer single de la independencia española, el disco de Clavel y Jazmín y Esplendor Geométrico. Esta segunda maqueta se plastifica y constituye el primer disco de Los Nikis, un EP con cuatro canciones: "La amenaza amarilla", "Ernesto", "Medicina nuclear" y "Negocios Sucios". Cuatro canciones y cuatro tiros.

A principios del 82, tocan en el Chaminade, y a los afortunados presentes les regalan las quinientas copias del disco, y coloreadas por ellos (el que esto suscribe no consiguió su ansiado ejemplar, por lo que me subía por las paredes).

En la final del V Concurso de Rock Villa de Madrid quedan los segundos, empatados con ¡la UVI! Los ganadores absolutos son Derribos Arias, pero veamos que opinan los propios Nikis de este resultado: ¿Esperabais ganar el concurso de la Diputación? "Si, que injusticia". Pero Derribos sólo tocaron una canción y media y sonó fatal... "Si, pero eran mucho mejores, la calidad ante todo" (Risas), en declaraciones al fanzine Munster. Este mismo año publican su segundo EP, también en Tic Tac. Contiene "Sangre en el museo de cera", "Pasión por los decibelios", "Venganza" y "Gammaglobulina". Este disco nos presenta a Los Nikis en su mejor momento. Personalmente, mi disco favorito y "Venganza", su mejor canción de todos los tiempos: Al final se da la orden de partir / les espera una muerte trágica / los radares les van a descubrir / no quedan pilas en la varita mágica. / Viene una tormenta / viene un maremoto / Marejada / variable fuerza seis / variando a fuerte marejada / se han hundido a mil doscientos pies / en el agua no ha quedado nada / La Armada Invencible / está sumergida / Medina Sidonea / se quita la vida / Felipe II está en un convento / él no envió sus naves / contra los elementos. Impresionante, ¿no? Con "Venganza" empieza la serie de canciones "históricas", y que tanta animadversión les granjearon entre los panolis de siempre. Antes de acabar el año 82 Lollipop reedita sus dos primeros discos, cambiándoles la portada.

1983 nos trae grandes novedades: Rafa cambia el grupo por el ejército y le sustituye Johnny Canut, batería de Dinarama, y Fernando se va a Metal & Cía., el grupo del Humano Mecano. En primavera, reaparecen en Rock Ola, en un concierto apoteósico. Repasan sus grandes éxitos, "Algete arde" y "Siberia" incluidos, y tienen que repetir en los bises dos veces "Sangre en el museo de cera". Ciertamente, sus actuaciones eran extraordinarias en todos los sentidos: Por un lado, por lo poco que se prodigaban y por otro por lo temprano de sus conciertos, motivado porque vivían en un pueblo cuyo último coche de línea salía a las 11 y media de la noche, y sus padres no les dejaban pasar la noche fuera de casa, y por la juventud de gran parte de su audiencia. En primavera aparecen en La edad de oro, el malogrado programa de Paloma Chamorro y también en Pista Libre. Junto a Alaska y Ana Curra graban una gracia bajo el nombre de Negros, S.A. Un maxi-single con dos canciones: "Sabana, sabana" y "El doctor Livingstone, supongo". Este proyecto de Negros S.A. no tiene ninguna continuidad y se lo toman como un pasatiempo. De lo más flojo de su carrera.

Un año más tarde aparece su tercer disco, un maxi-single en DRO de cuatro canciones en el que recuperan un clásico de su repertorio: "Mi chica se ha ido a Katmandú", junto a "Saturno es aburrido", "Silvia Sobrini" y "Olaf el vikingo". Aunque el disco es muy bueno, no consigue superar la excelencia de sus primeras grabaciones. Sus actuaciones se siguen contando con los dedos de una mano, limitándose a tocar en fiestas de pueblos cercanos a Madrid.

En 1985 aparece por fin el primer LP del grupo, "Marines a pleno sol", un disco redondo de principio a fin. Con doce canciones que son todas buenas, empieza insistentemente a sonar en la radio (incluso en los 40) "El imperio contraataca". Esta canción creó por un lado, un movimiento de repulsa para los débiles mentales que les acusaban de ser unos pijos y encima, fachas, y por otro, una gran aceptación entre amplias capas de la juventud, convirtiéndose en un clásico en todo aquel disco-pub del pop español que se preciara. Tal fue su éxito que incluso surgieron grupos de explotación que también querían hacer un pop gracioso, y que quedó en eso, en el intento. En la cara B de este single aparece una de mis canciones favoritas: "Navidades en Siberia". Graban un video memorable de "Diez años en Sing-Sing" y actúan en Caminos junto a Los Vegetales (la primera actuación) de estos). Los dos mejores grupos de aquella época sobre un escenario. Fue un concierto multitudinario, en que se llegó por momentos a la histeria colectiva, dándose casi un fenómeno de fans. Aprovechando el momento álgido que atravesaba el grupo, DRO edita "El pecado original", una colección de maquetas de Bólidos, Chinas, Gabinete, Parálisis, etc. La aportación de Los Ramones de Algete son "Rumbo a Manhattan" y "Mi chica se ha ido a Katmandú", ambas del año 80. Ese verano hacen muchas galas, llegando a tocar en alguna fiesta electoral del PSOE, ante la incredulidad de muchos.

"Submarines a pleno sol" (1987) es su siguiente creación, un mini LP en 3 cipreses. Ocho canciones que, aunque esconde verdaderas joyas, el resultado final es un poco flojo. Una de las gracias del disco es una versión de "Bandido", de Miguel Bosé. La canción que se escogió como single fue "Brutus", cuya cara B tenía otro clásico que tocaban en directo, "Algete arde". Otra de las canciones incluidas en el disco es "Maldito cumpleaños", que bien pudiera haber utilizado la DGT.

Su segundo LP y último disco de Los Nikis hasta el momento es "La hormigonera asesina" (1989), que para muchos supone el canto del cisne del grupo. Hacen una versión de "Agradecido" de Rosendo y otra del tema de Patrick Hernández "Born to be alive", que ellos llaman "Voy a Benidorm", así como una versión de "El ritmo de la lluvia", "No vuelvo a ir a Benidorm". Las composiciones propias no alcanzan las cotas de genialidad a las que nos tenían acostumbrados, aunque visto el panorama pop nacional, un poco de Nikis es mucho. la última aparición pública de Los Nikis, al menos que nosotros sepamos, se remonta al 23 de Diciembre de 1989, en Chinatown. Desde entonces, poco o nada se sabe de ellos. Al parecer, cada uno se dedica a sus labores y el grupo está hibernando, pero no desesperamos en que en cualquier momento puedan aparecer de nuevo, y si fuera en una fiesta de Mondo Brutto sería el acabose.

Casi una década alegrándonos la vida, un montón de discos que forman parte del acervo cultural de Mondo Brutto y, lo mejor de todo, la actitud del grupo: cuatro chicos que tocaban para divertirse, sin ningún afán de profesionalidad, logrando las canciones con las letras más ingeniosas del pop.

Texto sacado de: www.losnikis.com

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