Existen cielos que yo
jamás veré, de blancas nubes con cuellos de cisne que parecen emerger de la tierra como níveas flores.
Los he buscado de estación en estación, llegué a Madrid, Nueva York y Estambul, pero no llegué a una
conclusión, ya se han confirmado mis temores.
Que duelen las horas en la oscuridad, que fumo diez mil cigarrillos, que sé que mi voz
quebrarán, que rezo y voy dibujando en ceniza una cruz, que súbitamente caiga un rayo y se haga la luz.
Me pregunto dónde estarás, me pregunto por qué no estás aquí. Si me haces falta oí que una guerra va a
estallar, dicen son tiempos de paz, pero sólo es lo que
algunos llaman paz, y sé que niña tienes miedo.
Sé que lo tienes, sé
que yo lo tengo y sé que las noches sin ti son un infierno.
Y duelen las horas en la oscuridad, y fumo diez mil cigarrillos y sé que mi voz
quebrarán, y rezo y voy dibujando en ceniza una cruz, que súbitamente caiga un rayo y se haga la luz.
Y duelen las horas en la oscuridad, y fumo diez mil cigarrillos y sé que mi voz
quebrarán, y duelen las horas y yo le rezo a mi Dios, que súbitamente un rayo nos parta a los dos, que súbitamente un rayo nos mate a los dos, que súbitamente un rayo nos fulmine a los dos.
Canción: "Que nos parta un rayo" Disco: Verano fatal Interpretes: Nacho Vegas & Christina Rosenvinge
Después de días
encerrados en un proyecto, buscando música para compartirla con todos vosotros,
aparezco de nuevo por aquí con esta canción de Nacho Vegas.
Ayer te vi y
salí despavorido del vagón en busca tuya, para volverte a ver, después de
largas esperas en una de las estaciones céntricas del metro de Madrid, pero
nunca llegaste. Al final conseguí poderme tomar una caña contigo, que me dijeras
algo que te gusto y te escribí la noche anterior, que me invitaras a pasear
contigo por el campo, que te interesaras por mi proyecto, o que vieras la capacidad que tengo para… ¿Tu me viste? Ayer te vi...
“Ayer te vi”
esta sacada del mini-CD En 2007 con el título de "Verano fatal" junto
a Christina Rosenvinge, en la cual nos habla de un punto en concreto como es la
estación de metro de Noviciado.
Nacho Vegas es
un cantautor de Gijón que con un estilo entre la música folk, el pop y el rock.
Es uno de los cantantes que participó de pleno en la primera hornada de la edad
del indie español, de la mano de Eliminator en 1990.
También fue
miembro fundador de Manta Ray, formación que alcanzó reputación internacional a
nivel de crítica gracias a un personal sonido y a su sólida puesta en escena. A
finales de la década de los 90, Nacho Vegas abandonó el grupo para desarrollar
una carrera como solista.
Podéis encontrar
más información en las siguientes direcciones:
Me he levantado, pensando en esta canción, de Christina Rosenvinge. La canción se repetía en mi mente una y otra vez, diciéndome "Eran días grandes de Teresa, disparando contra el cielo de Madrid...", como si de una señal de algo se tratara.
Quizás quería contar muchas cosas, pero sin decir nada, o tal vez dejando entrever lo que en realidad quiero contar. Tal vez, quiero que escuchar lo que otros me quieren contar, pero de una manera diferente, o puede ser que esté tan cansado que solo quiera un poquito de silencio, escuchando un poco de música.
Christina Rosenvinge, es una de mis preferidas, me acuerdo siempre de aquella vez que la escuché en el pueblo con su canción "Chas!!, y aparezco a tu lado" con Alex de la Nuez, allá por el año 1987.Poco después desapareció, hasta que llegó a mis manos un disco suyo, siendo ya Christina y los Subterráneos. Desde entonces no me he podido desprender de su música.
Actualmente Christina Rosenvinge, sigue siendo de mis favoritas y podría decir muchas cosas sobre ella, pero es mejor que lo descubráis por vosotros mismos en su web: http://www.christinarosenvinge.com/intro.html
Teresa con el pelo liso,
en año 73, incendiando el paraíso,
con la huella azul de sus pies, tan bonita y frágil,
bailando con extraños es difícil que no se haga daño,
es un pastel de cumpleaños,
invitado a un huracán.
Eran días grandes de Teresa,
disparando contra el cielo de Madrid.
Eran días grandes de Teresa,
y estaba cerca y la seguí.
Teresa y sus poemas rotos,
de heridas y oscuridad,
ha esperado tanto el desfile,
que empieza a desfilar, a los veintiún años,
con su vestido blanco, hay un coche para cada chica,
guapa un anillo de hojalata, y una soga para collar.
Eran días grandes de Teresa,
disparando contra el cielo de Madrid.
Eran días grandes de Teresa,
y estaba cerca y la seguí.
Teresa haciendo chocolate,
en el año 92,
para su pequeño niño apache, que está tocando el tambor, y ahora lo sabes Teresa,
como tú siempre dices, lo que quema deja cicatrices, y ahora sentada en la ventana,
leyendo cartas de tu hermana, puedes esperar sin prisa,
que deje de llover.
Eran días grandes de Teresa,
disparando contra el cielo de Madrid.
Eran días grandes de Teresa,
Quién no tiene un rincón preferido en su ciudad, en el que le gusta estar solo o llevar a alguien para que lo conozca.
Yo en verdad, pensaba que mi rincón favorito era un lugar del que siempre estaba enamorado, pero un día llegaste tú y lo cambiaste todo, para mí por siempre mi rincón favorito de Madrid no dejará ser mi sueño, esa persona, la que un día conocí, la que me hizo vivir, soñar y amarla, por y para siempre esté o no.
Por mucho que ria, llore, sufra, quiera, ame o haga el tonto, siempre me acordaré de ti. Eres mi rincón favorito de Madrid, aunque jamás te vuelva a ver.