el galán y el señor la persiguen sin fin pa pedirle una flor
Clavelitos de olor, también violetas,
pregonando al pasar por las plazuelas
y escuchando su voz que sabe a claveles,
por esa flor suspiran de amor.
Claveles olorosos, rositas de abril,
pregona Mari Pepa, con garbo en Madrid
Ellos te dicen: "¡Oye, guapa!,
prende tu risa en mi solapa"
Claveles olorosos que brindan amor,
que huelen como saben los labios en flor;
de una mocita pinturera
y por ahí Mari Pepa se va con olor de Madrid.
Esa flor no se vende, ni tiene precio,
esa flor no se paga con el dinero,
la conquista el cariño, si es verdadero;
que la flor del querer ni la luce un señor, ni la compra un marqués.
Clavelitos de olor, también violetas,
pregonando al pasar por las plazuelas,
y escuchando su voz que sabe a claveles,
por esa flor suspiran de amor.
Claveles olorosos, rositas de abril,
pregona Mari Pepa con garbo en Madrid
Ellos te dicen: "¡Oye, guapa!,
prende tu risa en mi solapa"
Claveles olorosos que brindan amor,
que huelen como saben los labios en flor;
de una mocita pinturera,
y por ahí Mari Pepa se va con olor de Madrid.
Claveles olorosos que brindan amor,
que huelen como saben los labios en flor;
de esta mocita pinturera,
y por ahí Mari Pepa se va con olor de Madrid.
Ambos somos
feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho
años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene
de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.
Tampoco puede decirse que tengamos ojos tiernos, esa suerte de faros de
justificación por los que a veces los horribles consiguen arrimarse a la
belleza. No, de ningún modo. Tanto los de ella como los míos son ojos de
resentimiento, que sólo reflejan la poca o ninguna resignación con que
enfrentamos nuestro infortunio. Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea
la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de
nosotros siente por su propio rostro………………
La noche de los Feos (Mario Benedetti)
Elegí
esta canción porque me resulta curiosa, jamás pensé que existía un chotis con
una letra tan graciosa y chula, y aunque no se miente a Madrid en ningún lado,
el chotis es una de las cosas que representa a la ciudad en cada una de sus verbenas
y fiestas populares.
Todos
los feos conquistan las hembras más bellas:
Agustín
Lara y un tal Sinatra.
En
cambio yo que nací un pollopera,
aquí
me ven con la lengua ya fuera.
He
visto flacos y gordos, sin sal ni talento,
muy
del bracete de un monumento.
¡Ay,
yo quisiera ser feo,
para
lucir en la calle una tipa cañón!
¡Sí
señor!
Macaluendi
discrepancia.
Heights
High de la vinareta,
que,
traducido al esperanto, quiere decir:
el
hombre propone y Levis Stone, ¡Óle!
Yo
voy a buscar
un
cirujano especialista en lo facial,
Agustín Lara (Calle del Sombrerete)
que
me cambie a mí
este
perfil que tengo tan angelical.
Con
mi nueva faz,
entonces,
sí podré lucir supergachís,
Y
las mujeres dirán que soy un Adonis,
cuando
me marque en un ladrillo este chotis.
Todos
los feos conquistan las hembras más bellas,
¡qué
malos gustos que tienen ellas!
En
cambio yo que nací un pollopera,
aquí
me ven con la lengua de fuera.
He
visto flacos y gordos, sin sal ni talento,
muy
del bracete de un monumento.
¡Ay,
yo quisiera ser feo,
para
lucir en la calle una tipa cañón!
¡Adiós,
guapa!
Tié
usté los ojos más grandes que los pies.
¡Óle!
Yo
voy a buscar
un
cirujano especialista en lo facial,
que
me cambie a mí
este
perfil que tengo tan angelical.
Con
mi nueva faz,
entonces,
sí podré lucir supergachís,
Y
las mujeres dirán que soy un Adonis,
cuando me marque en un
ladrillo este chotis.
Los Feos (Manuel Álvarez Maciste)
Esta
curiosa formación vasca llamada Los Xey,
surgió en 1939, pero con otro nombre, Doble
Trío Vocal, porque eran seis componentes cantantes, con esa sorna de la que
iban muy sobrados estos chicos, que, dicho sea de paso, sufrieron distintas
bajas y altas a lo largo de su trayectoria. Después de actuar y triunfar por
todo el País Vasco, pegaron el salto a Madrid y Barcelona, alcanzando tal éxito
que los empresarios de América Latina también se interesaron por Los Xey, firmando un contrato para
actuar en México. Era un contrato para tres meses de actuaciones, pero que se
prolongó nada menos que durante diez años, en los que pisaron los escenarios de
México, Argentina, Cuba, Chile, Uruguay, Venezuela, Brasil y Estados Unido. El
repertorio de esta originalísima coral-pop donostiarra era de lo más completo y
variado, desde mazurcas, pasando por chotis, rancheras, habaneras y cualquier
estilo que se pusiese a su alcance.
Hubo
una gran polémica con su mayor éxito, el tema ¿Menudo menú? o simplemente ¿El
menú?, cuya música era original del compositor alemán Carlos Federico Zöllner,
a la que puso letra el músico vasco Miguel Arregui Trecet. Sin embargo, Los Xey registraron esta canción como
suya en la Sociedad General de Autores, asunto que acabó en los tribunales, que
finalmente resolvieron un reparto al 50 por ciento de los derechos generados
por esa canción entre las dos partes en litigio, una decisión realmente
salomónica.
Dicen
que el que presta un libro, pierde libro y pierde amigo, y a ti te lo han regalado. Después de todo para
tí empieza una nueva vida de retos, cosas nuevas, de ilusiones y muchas más
cosas que descubriremos. Y quién sabe si te quedaras allí para siempre, o volverás
de nuevo a estar entre nosotros. Aun así no te olvides nunca de que sin estar,
estaremos allí contigo en San Sebastián.
La
canción de hoy se la quería dedicar a una niña que cambia tierras madrileñas
por donostiarras, y lleva por título “Madrileña en la Concha”,
cantada por el grupo llamado Los Xey.
Esta curiosa formación vasca llamada Los Xey, surgió en 1939, pero con otro
nombre, Doble Trío Vocal, porque
eran seis componentes cantantes, con esa sorna de la que iban muy sobrados
estos chicos, que, dicho sea de paso, sufrieron distintas bajas y altas a lo
largo de su trayectoria. Después de actuar y triunfar por todo el País Vasco,
pegaron el salto a Madrid y Barcelona, alcanzando tal éxito que los empresarios
de América Latina también se interesaron por Los Xey, firmando un contrato para actuar en México. Era un
contrato para tres meses de actuaciones, pero que se prolongó nada menos que
durante diez años, en los que pisaron los escenarios de México, Argentina,
Cuba, Chile, Uruguay, Venezuela, Brasil y Estados Unido. El repertorio de esta
originalísima coral-pop donostiarra era de lo más completo y variado, desde
mazurcas, pasando por chotis, rancheras, habaneras y cualquier estilo que se
pusiese a su alcance.
Hubo una gran polémica con su mayor éxito, el tema ¿Menudo
menú? o simplemente ¿El menú?, cuya música era original del compositor alemán
Carlos Federico Zöllner, a la que puso letra el músico vasco Miguel Arregui
Trecet. Sin embargo, Los Xey
registraron esta canción como suya en la Sociedad General de Autores, asunto
que acabó en los tribunales, que finalmente resolvieron un reparto al 50 por
ciento de los derechos generados por esa canción entre las dos partes en
litigio, una decisión realmente salomónica.