JUEVES SANTO MADRILEÑO

Unos disfrutando de unos días de descanso en la playa, otros en el pueblo, y otros en la ciudad porque han decidido no ir a ningún lado… aun así todos veremos alguna imagen por las calles, por la televisión, ver a la gente llorando por la lluvia… nunca llueve a gusto de todos… y otros disfrutando de estos días festivos…
Disfrutar de las vacaciones, que como todas serán cortas….
 

Jueves Santo madrileño
que relumbras más que el sol,
pues te prestan las mujeres
con la luz de sus miradas
el más vivo resplandor.

Llevan todas en sus ojos
un destello de ilusión
y en el pecho los claveles,
en la espalda la mantilla
y en el alma una oración...

Hay en el aire fragancia de azucenas,
que es primavera,
y está Madrid en flor...

Y por las calles tengo que cruzar ligera,
porque el hombre que me sigue,
con sus frases de pasión
me va a quitar la devoción.

Jueves Santo madrileño,
que relumbras más que el sol,
pues le prestan las mujeres
con la luz de sus miradas
el más vivo resplandor.

No me sigas esta tarde
por las calles de Madrid;
déjame, serrano mío, con fervor
rezar por ti.

¡Ay, Virgen de la Paloma,
consuelo de mis pesares!
Haz, Madre, que su amor me sea fiel,
y siempre así me diga él:

Un día de Jueves Santo,
morena mía, te conocí;
brillaban tus ojos tanto
que el sol envidia sintió de ti...

Te dije que te quería,
y hoy pido perdón a Dios
pensando que en ese día
no le rezamos ni tú ni yo...

Un día de Jueves Santo,
¡ay, madre mía!, le conocí,
brillaban mis ojos tanto 
que el sol envidia sintió de mí.

Me dijo que me quería,
y hoy pido perdón a Dios
pensando que en ese día...

No le rezamos ni tú ni yo.
Jueves Santo Madrileño es el título de un peculiar pasacalles perteneciente a la opereta Doña Mariquita de mi Corazón, obra del maestro Francisco Alonso.

Raquel Rodríguez López, más conocida como Raquel Rodrigo, nació en La Habana en 1918 y falleció en 2004 en Madrid. 

De ascendencia gallega, vivió sus primeros años, además de en Cuba, en Puerto Rico y en Venezuela, hasta que su familia regresó a España y se instaló en Madrid. En esta ciudad estudió en el Instituto Escuela, pero abandonó el Bachillerato para estudiar canto, música, piano, guitarra, etc.

En 1932 viajó a París para hacer unas pruebas para el cine. No las pasó, pero a su regreso a Madrid fue contratada por Manuel Rusell para protagonizar una comedia musical. El mismo año el director José Busch la contrató para interpretar la película "Carceleras", primer film sonoro del cine español, y volvió a trabajar en varias películas más con este mismo director. Poco después rodó "Odio" (1933).

Tras sus primeros éxitos, llegó a rodar 35 películas en total. En 1933 participó en "Una morena y una rubia" y un año después la película que le dio más popularidad "Doña Francisquita", de Hans Behrendt y partitura de Amadeo Vives.

Entre sus películas figuran "Una semana de felicidad" (1934), "Madre Alegría" (1935), "El niño de las monjas" (1935) y "La verbena de la Paloma" (1935), dirigida por Perojo y junto a "Morena y clara", protagonizada por Imperio Argentina y dirigida por Florián Rey, uno de los filmes más taquilleros del cine español de la época.

Otros filmes fueron "La reina mora" (1937) y "El barbero de Sevilla" (1939), dirigida también por Perojo en Berlín. En esta ciudad alemana rodó también "Mariquilla Terremoto", junto con Estrellita Castro y "Carmen la de Triana" (1938), en la que también intervino Imperio Argentina y Rafael Rivelles.


En la posguerra trabajó, sobre todo, en el teatro, pero sin abandonar los platós de cine. De esta etapa son sus largometrajes "El rey que rabió" (1940), "Para ti es el mundo" (1942), "La nao capitana" (1946), "Extraño amanecer" (1947) y "La canción de la Malibrán" (1951).Al final de la década de los cincuenta, intervino en el popular espectáculo "Te espero en el Eslava".

Tras contraer matrimonio en 1962, abandona el cine. Diez años después se separó y volvió a trabajar, aunque esporádicamente en televisión, teatro y sobre todo en la radio. Para el teatro protagonizó la taquillera "Sé infiel y no mires con quién", que tenía como protagonista a Pedro Osinaga y que estuvo en cartel durante toda la década de los setenta y primeros de los ochenta. 

Su vuelta al cine, se produjo en 1973 para participar en las cintas "El mejor regalo" o "No es bueno que el hombre esté solo".A continuación, tuvo breves intervenciones en: "Morir... dormir ... tal vez soñar" (1976), "El hombre que supo amar" (1976), "Cazar un gato negro" (1976), "Viva, muera, Don Juan Tenorio" (1977), "Niñas...`al salón" (1977). 

Trabajó en 1986 con Pedro Olea en "Bandera negra", y luego en tres películas de Álvaro Sáenz de Heredia: "Policía" (1987), "Aquí huele a muerto" (1990) y "El robobo de la jojoya" (1991). 




 

CHATILLA

  • Hablando de “Chatas” recordé un poema de narices, que empieza diciendo…
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.
                   .....................................     A una nariz (Quevedo)
  • Después recordé en un momento y la forma en la que llamaste mi atención…
Tú te fijas en la forma de mi achatada nariz, mientras yo me enamoro de tus ojos, que aunque no los haya besado, siempre he deseado robarlos… cuando tú no me mires.

Tú te fijas en la suavidad de mis manos, yo sigo pensando en robarte los ojos y cuando menos te lo esperes, acercarme un poco más a tu corazón… cuando tú no lo sientas.

Tú te fijas en mis ahora en mis ojos, sin darte cuenta, te los he robado y ahora quiero los míos, los que tú te has quedado, los que llevas junto a tu corazón que acompaña al mío… y ahora soy yo el que no mira, el que no siente, quien se ha quedado ciego, sin latidos… porque te amo… y aunque tú no lo hagas, yo te seguiré amando…
  •  Y según la historia a quien está dedicada esta canción…
“La Chata” fue el apodo cariñoso que le puso el pueblo a la Isabel de Borbón y Borbón, hija primogénita de Isabel II y Francisco de Asís de Borbón.

Un piropo tiene en España,
como un granito de sal,
madrileño hasta la entraña,
garboso a carta cabal.

Es un jazmín de oro y raso,
que florece sin semilla,
cuando te dicen al paso:
¡Olé tu madre, chatilla!

A mí me lo han dicho,
sonando el clarín,
un torero en la Plaza las Ventas,
y la voz de menta,
de un chulillo, por Antón Martín.

Para sentirse madrileña,
chiquitita, tienes que ser,
palomita, que ya sueña,
con el nido de un querer.

¡Vaya un pico de oro!
que bien me retrata,
un piropo mejor yo no pido,
que Madrid se lo dijo al oído,
a su infanta Isabel, a la Chata.

A la vuelta de un festejo,
donde mi cante triunfó,
sollozando un pobre viejo,
limosna a mí me pidió.

En vez de darle dinero,
le di mi copla sencilla,
otro tesoro no quiero,
Dios, te lo pague, chatilla.

Nunca aquel piropo me sonó mejor,
que la copla limosna de seda,
corazón que rueda,
recogiendo de luto el dolor.

Para sentirse madrileña,
dadivosa, tienes que ser,
porque el cante da su rosas,
cuando quiere una mujer.

¡Vaya un pico de oro!
que bien me retrata,
un piropo mejor yo no pido,
que Madrid se lo dijo al oído,
a su infanta Isabel, a la Chata. 
Chatilla (Ochaíta, Valerio y Solano)


Marisol Reyes, conocida como La novia de Madrid, comenzó su carrera artística en la tierra que la vio nacer. Uno de los primeros datos que nos llegan, tomando como referencia las publicaciones del periódico ABC, nos remonta a 1950 fecha en la que interviene en el madrileño Teatro Fuencarral en un espectáculo arrevistado de Los chavalillos de España titulado Technicolor con libreto de Freire y García Cabello. En el mismo, Marisol Reyes interpretaba algunos cantes aflamencados como alegrías y medias granaínas. En diciembre de ese mismo año y con el mismo elenco de artistas, La novia de Madrid participa en un nuevo espectáculo bajo el nombre Solera vieja, esta vez con libreto de Quintero, León y Quiroga.

En mayo de 1951, interviene en un espectáculo de variedades que tiene lugar en el Teatro Fontalba junto a Carmen de Veracruz, María Martín, Paco Torres y Pepita Sevilla entre otros titulado Romance de estrellas y en junio llega Constelación 1951 en La Latina junto a Emilio 'el moro' y Tomás de Antequera, siendo presentado el mismo posteriormente en el Teatro de la Zarzuela y en el Teatro de la Comedia. En el otoño de ese mismo año, Marisol Reyes participa además en la 400 representación de La media naranja en el Teatro Fuencarral.

En 1952, como primera figura se presenta en el Circo Price con una magnífica Compañía de Arte Lírico y en julio de ese mismo año con el espectáculo Sueños de gloria que tiene lugar en el Circo Price y en el Teatro de la Comedia posteriormente. En abril de 1953, llega un grandioso espectáculo bajo el nombre Bronce y oro junto a Rafael Farina con temas de los Maestros Almagro y Legaza; y en junio Cascabel y gorrión -comedia musical arrevistada original de Luis Ruidavets y José López Rivera-. Un mes más tarde, se presenta nuevamente en Madrid en el Calderón junto a Imperio de Triana en el espectáculo Chica… ¿Dónde vas? original de Ochaíta, Valerio y Solano.

En 1954 tienen lugar La niña de la paloma con libreto de Ochaíta, Valerio y Solano en el que interpretaba la plegaria flamenca A los pies de la paloma, la canción rociera Por las Marismas de Almonte, el pasacalle madrileño Chatilla y los tientos Las venas yo me abriría -todos ellos incluidos en el EP que les ofrecemos que Columbia editara en vinilo en 1955- aunque grabados en dos discos de pizarra en la fecha de presentación del citado espectáculo-. 

Fuente:http://reminiscenciasdelacopla.blogspot.com.es/2009/09/marisol-reyes-columbia-cge-60133-1955.html