EL METRO DE MADRID

Salí corriendo, despavorido, como si algo me persiguiera… salí de aquel vagón del metro en busca de aquella persona, para volver a verlo, darle de nuevo un beso, poder abrazarlo, que se sintiera querido de nuevo entre mis brazos….
Estuve impaciente, viendo como los trenes pasaban uno tras otro esperando a que llegara a aquella parada donde ansiosamente le deseaba encontrar… en una de esas estaciones céntricas del metro de Madrid…
Mientras, la música del metro, con sus guitarras, sus trompetas, sus tambores hacían eco dentro de mi nervioso corazón, retumbando en mis oídos sabiendo que ese día aparecería en el momento que yo empezara a soñar, porque de nuevo relucía el sol en el cielo de la ciudad…
Después de un tiempo, apareció mientras yo miraba a cada lado para que nadie me viera poder darle ese beso… para que nadie viera la locura de mis ojos… para poder disfrutar por un momento del silencio de la estación, de sus palabras, de su corazón, de sus miradas…

 
Yo perdido aquí en Madrid
tú a diez mil kilómetros de mi corazón
cuando me pregunto te veré.

Y desde mi triste soledad,

extraño a mamá y a esa tierra en que nací,
todo por mi anhelo de triunfar.

Si no fuera así hoy faltaría esta triste melodía
en las plazas de Madrid.
Si no fuera así no escucharías a este loco cada día
en el metro de Madrid.

Hoy al despertar yo descubrí
una almohada mojada que aunque me cueste reconocer
parece que otra vez volví a llorar.

Es que la distancia me robó aquello que amé
y en mi necedad solo por un sueño
yo cambié.

Si no fuera así hoy faltaría esta triste melodía
en las plazas de Madrid.
Si no fuera así no escucharías a este loco cada día
en el metro de Madrid.

Si no fuera así no escucharías a este loco cada día
en el metro de Madrid.
El metro de Madrid.
El metro de Madrid.
El metro... de Madrid.        
                               El Metro de Madrid (Joan Damati)

A veces es complicado encontrar la biografía o la canción para que la podáis escuchar. En este  caso, lo poco que he encontrado de Joan Damati, son las canciones que existen en goear. 




HIMNO DE LA COMUNIDAD DE MADRID

En Madrid, cada 2 de mayo se celebra el levantamiento del pueblo madrileño contra la invasión francesa, rindiendo homenaje a los madrileños que murieron y lucharon en los combates en 1808. 

Desdeñaron su interés sin ocuparse más que de la injuria recibida. Se indignaron con la afrenta y se sublevaron ante nuestra fuerza, corriendo a las arma. Los españoles en masase condujeron como un hombre de honor. 
Napoleón Bonaparte, citado por Les Cases Memorial de Santa Helena. 

Tengo por enemigo a una nación de doce millones de almas, enfurecidas hasta lo indecible. Todo lo que aquí se hizo el dos de mayo fue odios. No, Sire. Estáis en un error. Vuestra gloria se hundirá en España. 
Carta de José Bonaparte a su hermano El Emperador. (Un día de cólera - A. P. Reverte)

 
Daoíz y Velarde (Plaza 2 de Mayo)

Yo estaba en el medio;
giraban las otras en corro,
y yo era el centro.
Ya el corro se rompe,
ya se hacen Estado los pueblos,
Y aquí de vacío girando
sola me quedo.
Cada cual quiere ser cada una;
no voy a ser menos;
¡Madrid, uno, libre, redondo,
autónomo, entero!
Mire el sujeto
las vueltas que da el mundo
para estarse quieto.
Teniente Ruiz (Plaza del Rey)

Yo tengo mí cuerpo;
un triángulo roto en el mapa
por ley o decreto
entre Ávila y Guadalajara,
Segovia y Toledo:
provincia de toda provincia,
flor del desierto.
Somosierra me guarda del Norte y
Guadarrama con Gredos;
Jarama y Henares al Tajo
se llevan el resto.
Y a costa de esto,
yo soy el Ente Autónomo último,
el puro y sincero.
¡Viva mi dueño!,
que, sólo por ser algo,
¡soy madrileño!

Placa a Benita Pastrana (Plaza 2 de Mayo)

Y en medio del medio,
Capital de la esencia y potencia,
garajes, museos,
estadios, semáforos, bancos,
y vivan los muertos:
¡Madrid, Metrópoli, ideal
del Dios del Progreso!
Lo que pasa por ahí, todo pasa
en mí, y por eso
funcionarios en mí y proletarios
y números, almas y masas
caen por su peso;
y yo soy todos y nadie,
político ensueño.
Y ése es mi anhelo,
que por algo se dice:

De Madrid, al cielo.



El Himno de la Comunidad de Madrid es un poema escrito por Agustín García Calvo, que cuenta con música del compositor Pablo Sorozábal Serrano. La composición es el himno oficial de la Comunidad de Madrid desde el 24 de diciembre de 1983, fecha de su publicación en el Boletín Oficial de la región. Este himno tiene un uso testimonial, prácticamente relegado a algunos actos oficiales, como la conmemoración del levantamiento del 2 de Mayo de 1808. 

Agustín García Calvo fue un gramático, poeta, dramaturgo, ensayista, traductor y filósofo. Ocupó una cátedra de lenguas clásicas en Sevilla y en Madrid, en la Universidad Complutense, hasta que la dictadura lo separó de la cátedra madrileña.

A García Calvo su exilio lo llevó durante varios años a París, donde fue profesor en la Universidad de Lille y en el College. También trabajó como traductor para la editorial Ruedo Ibérico. En 1976 fue restablecido en su cátedra, en la que permaneció hasta su jubilación en 1992. Es profesor emérito de la UCM.

Como filólogo hizo importantes contribuciones a la lingüística general, y como poeta publicó, entre otras, Canciones y soliloquios, Más canciones y soliloquios, Del tren, Libro de conjuros, Ramo de romances y baladas, Sermón de ser y no ser, Valorio 42 veces, Relato de amor o 4 canciones de amor perdido y el cínife. Es autor de varias piezas dramáticas como Ismena, Rey de una hora y Baraja del rey don Pedro.

Por encargo del primer presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, escribió el Himno de la Comunidad, por el precio simbólico de una peseta. 

Fuente: www.wikipedia.org/wiki/Himno_de_la_Comunidad_de_Madrid